PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El gobierno de Israel aprobó este miércoles un controvertido plan para expandir los asentamientos israelíes en la zona conocida como “E1”, ubicada junto a Jerusalén Este, una medida que, según expertos y organizaciones internacionales, complica la viabilidad de un futuro Estado palestino contiguo.
El proyecto contempla la construcción de 3,410 viviendas en un terreno de 1,200 hectáreas actualmente habitado por comunidades beduinas palestinas. Además, incluye el desarrollo de una nueva carretera que separará el tráfico palestino del israelí y trasladará el control militar de acceso a Jerusalén Este hasta 14 kilómetros al este.
“Se borra la ilusión de los dos Estados”
El anuncio fue confirmado por Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas israelí y uno de los principales promotores de la colonización en los territorios palestinos ocupados.
“Esta decisión borra en la práctica la ilusión de los ‘dos Estados’ y consolida el control del pueblo judío sobre el corazón de la Tierra de Israel”, afirmó Smotrich.
Agregó que “cada asentamiento, cada barrio y cada vivienda son un nuevo clavo en el ataúd de la idea de un Estado palestino”.
El terreno forma parte del asentamiento israelí Maale Adumim, el tercero más poblado de Cisjordania ocupada, con 40 mil habitantes, y considerado ilegal bajo el derecho internacional.
Reacciones y críticas internacionales
Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron que la aprobación del proyecto constituye un avance hacia un régimen de “apartheid” en la región.
“Se trata de una decisión consciente por parte de Israel para implementar un régimen de segregación. Si la comunidad internacional se toma en serio la paz y un Estado palestino, es urgente tomar medidas efectivas para evitar que Israel expulse a los palestinos de la zona E1”, declaró Aviv Tatarsky, investigador de la ONG israelí Ir Amim.
Durante décadas, las autoridades israelíes pospusieron el visto bueno al plan debido a la presión de la comunidad internacional, que teme que la expansión de los asentamientos bloquee la posibilidad de un Estado palestino con capital en Jerusalén Este.
Sin embargo, desde el regreso de Benjamín Netanyahu al poder en 2022 al frente de una coalición con la ultraderecha, Israel ha aprobado un número récord de asentamientos y confiscaciones de tierras en Cisjordania ocupada, desatando nuevas tensiones en la región.






