Poder y Crítica | Redacción | Increíblemente cada día, cada semana, la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández es noticia en materia de corrupción; las encuestas nacionales la colocan como la peor alcaldesa de México, el INGE dice en su último reporte que Chetumal, la capital del estado tiene las perores vialidades llenas de baches, que el problema de la basura es ya de salud pública, que los parques y jardines están en el abandono, que el alumbrado es deficiente y que es de las más inseguras del sureste mexicano. Pero el pueblo la llama simplemente corrupta por los contratos de obras públicas entregados a empresas que «se mochan» por millonarios contratos.
Recientemente se conoció una nueva empresa que está trabajando con Yensunni: Corpima S.A. de C.V., que fue creada el 22 de agosto del 2008 por Gerardo Fuentes Heredia, la empresa nunca recibió ningún contrato en el gobierno federal, estatal o municipal hasta la administración de Yensunni. En 2020 Corpima estableció su domicilio en la calle 44 entre 89 y calle 87, en la colonia Plan de Ayala del municipio de Carrillo Puerto.
Públicamente se ha denunciado que en complicidad con los integrantes del Cabildo, del tesorero municipal Josué Leonardo Jiménez Herrera y de la directora general de obras públicas Ilyanne Jocelyn García Hernández, la alcaldesa Yensunni Martínez le entregó el contrato COP-LO-OPB-047/2024, para realizar 10 cuartos de dormitorio elevado en las colonias Tamalcab y Nuevo Progreso de la cuidad de Chetumal, en tan solo 09 días naturales, del 23 de diciembre de 2024 al 31 de diciembre del mismo año.
«Por cada cuarto elevado se pagó $533 mil 267.97 pesos, un sobre costo en cada cuarto lucrando con la necesidad de las familias Othonenses de bajo recursos…Hoy 28 de julio de 2025 realizamos un recorrido por la obra constatando el atraso de más de 200 días naturales, apenas lleva un avance del 70 por ciento aproximadamente, sin que haya una sanción contra la empresa de parte de las autoridades Quintanarroenses», denunció el portal Información sin Limites.
Por la obra de 10 cuartos elevado, el ayuntamiento de Othón P Blanco pagó a la empresa Veracruzana $5 millones 332 mil 679.79 pesos; en el contrato que se firmó el 20 de diciembre del 2024, el ayuntamiento en su portal de transparencia ocultaron el nombre del propietario de la empresa y sus firmas.
En redes sociales dicen que Yensunni es hipócrita, mentirosa y que ha violado el artículo 108 constitucional, así como la fracción XXV, del artículo 3, y artículos 32 y 46 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas que establece que todas las personas servidoras públicas están obligadas a presentar las declaraciones de situación patrimonial y de intereses, bajo protesta de decir verdad y ante las secretarías o su respectivo Órgano Interno de Control, pues la alcaldesa reportó ganancias el año pasado por $211 mil 227 pesos y la compra de una casa por ¡27 mil pesos!. ¡Miente con todas sus uñas! se mofan públicamente de la edil pues sus declaraciones contrastan con su lujosa y frívola vida.
Y para rematar, esta semana se ha denunciado que el DIF municipal reparte despensas en mal estado, con alimentos podridos y agusanados a los habitantes de comunidades vulnerables en la zona limítrofe con Campeche.
En videos difundidos en redes sociales exhiben a personas mostrando bolsas de arroz, frijol y otros productos básicos en evidente estado de descomposición, con gusanos visibles, hongos y mal olor. En algunos casos, los propios beneficiarios denuncian con indignación la entrega de los productos.
“Está bien que vivimos en comunidades rurales, pero no somos así tan cochinos, comiendo cosas así…”, señala un ciudadano en una de las grabaciones.
“¿Esto es lo que nos mandan? No se puede comer, está podrido”, expresa otra mujer mientras muestra el contenido infestado de su despensa.
Y la encargada de repartir las despensa que compra a sobre costo la alcaldesa es nada más y nada menos que su madre Adalid Hernández.








