PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Ernesto Cuitláhuac Vásquez Reyna, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas, estaba investigando a Tania Gisela Contreras López, próxima presidenta del Tribunal de Justicia de Tamaulipas, por posibles delitos de asociación delictuosa y tráfico de influencias.
Contreras López es cuñada de Juan Carlos Madero Larios, quien fue vinculado en documentos filtrados de la Secretaría de la Defensa Nacional con actos de corrupción relacionados con el contrabando de hidrocarburos y pepino de mar en la Península de Yucatán.
El 4 de agosto, Vásquez Reyna fue asesinado en Reynosa en un ataque con granada y disparos directos, hecho que autoridades consideran una posible represalia del crimen organizado por recientes operativos contra el huachicol.
El 26 de abril, Jesús Gustavo García Rodríguez, director jurídico del PAN Tamaulipas, presentó una denuncia formal contra Contreras López, señalando irregularidades y vínculos con el crimen organizado. Defensoras de derechos humanos también alertaron sobre los riesgos de su candidatura.
La carpeta de investigación FED/TAMP/REY0000954/2025, iniciada el 26 de abril, recoge estas acusaciones y vincula a Contreras con Juan Carlos Madero y a Octavio Leal Moncada, señalado como líder de una célula criminal.
En mayo de 2025, el PAN confirmó la denuncia ante la FGR por los delitos señalados, además de presentar denuncias ante el Órgano Interno de Control del Tribunal Electoral para investigar la conformación del tribunal.
El 8 de agosto, Contreras López reconoció que sí fue investigada por la FGR por los cargos mencionados, pero aseguró que la Fiscalía determinó el no ejercicio de la acción penal por falta de pruebas.






