PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La ola de violencia contra fuerzas del orden en Sinaloa cobró una nueva víctima la noche del miércoles con el asesinato de Ricardo Eleno Sánchez Quintero, comandante de la Policía Municipal de Culiacán.
Sánchez Quintero, de 44 años y con más de una década de servicio en la corporación, fue atacado a balazos mientras conducía su vehículo por la avenida Maquío Clouthier, en su día de descanso. Según los primeros reportes, hombres armados lo persiguieron y, al intentar escapar, el comandante invadió el carril contrario, pero fue alcanzado por los disparos.
Este crimen se suma al del comandante de la Policía Estatal, Cristóbal David Barraza Sainz, asesinado apenas un día antes. Con estos casos, ya son 44 los elementos de distintas corporaciones —estatales, municipales y de la Fiscalía— que han sido ejecutados en la entidad desde septiembre de 2024, cuando recrudeció la disputa entre los grupos criminales “Los Chapitos” y “Los Mayos”.
Ante esta situación, el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Óscar Loza Ochoa, reiteró su llamado a las autoridades para reconsiderar permitir a los agentes portar armas durante sus días de descanso, así como otras medidas de protección personal. Aunque algunas recomendaciones han sido adoptadas —como el traslado de los elementos a sus hogares y evitar patrullajes en solitario—, la referente a la portación de arma fuera de servicio ha sido desechada.






