PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Cruz Azul no tendrá una tarea sencilla en la gran final de la Copa de Campeones de la Concacaf, cuando se mida este domingo al Vancouver Whitecaps, un club canadiense que vive el mejor momento de su historia futbolística.
El conjunto dirigido por Jesper Sorensen ha sorprendido en esta edición del torneo continental, dejando en el camino a equipos de peso. Eliminó a Saprissa, avanzó sobre Rayados y Pumas por el criterio del gol de visitante, y en semifinales dio la campanada al aplastar 5-1 en el global al Inter Miami de Lionel Messi.
En la MLS, los Whitecaps también están brillando: son líderes de su conferencia con 31 puntos y poseen la mejor defensa de la liga. Su goleador, Brian White, suma 15 goles en todas las competencias, consolidándose como una de las figuras clave del torneo.
Un club con historia
Aunque la actual franquicia fue fundada en 2009, los orígenes de los Whitecaps se remontan a 1973, con su participación en la desaparecida North American Soccer League (NASL), donde lograron coronarse en 1979. Tras la desaparición de la NASL en 1984, el futbol profesional regresó a la ciudad bajo el nombre de Vancouver 86ers, escuadra que conquistó cuatro campeonatos.
Ahora, el club busca escribir un nuevo capítulo en su historia al conquistar por primera vez el máximo título de clubes de la Concacaf. Para Cruz Azul, el duelo no solo representa la oportunidad de levantar el trofeo, sino también un reto ante un adversario en plena euforia deportiva.






