PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las protestas del magisterio disidente han intensificado su presencia en la capital del país. A una semana de haberse instalado en la plancha del Zócalo, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han ampliado su plantón hacia diversas calles del primer cuadro de la Ciudad de México, generando afectaciones tanto al tránsito peatonal como vehicular.
Desde la mañana de este martes, se observaron casas de campaña y lonas colocadas en calles emblemáticas como 16 de Septiembre, Palma y 5 de Mayo, lo que ha complicado el paso de los transeúntes. Incluso en el corredor peatonal de Madero —una de las vialidades más transitadas del Centro Histórico— los manifestantes se han asentado con campamentos que dificultan la circulación.
Los docentes, provenientes de diversas entidades del país, exigen un aumento salarial significativo, la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y una nueva relación con el gobierno federal que priorice los derechos laborales, la equidad en el sistema educativo y el combate a la corrupción.
Durante su quinta jornada de movilizaciones, los maestros realizaron una marcha desde distintos puntos de la capital hacia el Zócalo. Paralelamente, una comisión de dirigentes se reunió por más de cinco horas con funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob), en un intento de destrabar el conflicto. Como resultado de ese encuentro, se anunció que este viernes sostendrán una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, programada para el mediodía.
Mientras tanto, los bloqueos y el plantón continúan, con la presencia también de vendedores ambulantes que aprovechan la concentración de personas para ofrecer alimentos, bebidas y otros productos. Las autoridades capitalinas han hecho llamados a mantener el diálogo abierto, pero no se han emitido hasta el momento indicaciones de desalojo.






