PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El auditorio Hernán Loría Pérez del Centro Cultural El Claustro se convirtió en el escenario de una ceremonia musical sin precedentes, donde el espíritu de los Andes y el corazón de América se unieron en un mismo compás.
Presentado por el Instituto de Cultura y Artes del Estado de Campeche, el recital sumergió al público en un viaje sonoro guiado por el maestro Mauricio Vicencio.
Reconocido como Mensajero de los Andes y Guardián del Sonido Ancestral, Vicencio llevó a las y los asistentes a una experiencia única donde el viento susurró antiguos secretos y cada nota resonó con el alma de la tierra.
Fundador del legendario Grupo Altiplano, Mauricio Vicencio es un multiinstrumentista, compositor, productor, investigador de la cultura andina y del chamanismo sudamericano, así como maestro luthier. Con más de cuatro décadas de trayectoria, ha llevado el sonido ancestral de los Andes a distintos rincones del mundo, conectando el pasado y el presente a través de la música.
Durante el recital, el público vivió una experiencia inmersiva en la que cada melodía evocaba el eco de los ancestros y la vibración de la Pachamama. Su interpretación trascendió la música para convertirse en un ritual de sanación y conexión espiritual, donde el canto de la montaña, el susurro del río y el latido de la tierra se entrelazaron en una sinfonía de amor y memoria.






