PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | De acuerdo con datos proporcionados por la Dirección General de Información en Salud del Gobierno federal, en 2024, un total de 7 mil 855 niñas, entre 10 y 14 años, fueron forzadas a convertirse en madres en México. Esta alarmante cifra refleja la violencia sexual y la falta de protección efectiva para las menores, especialmente en estados como Chiapas, Estado de México, Veracruz y Puebla, que reportaron un promedio de 500 nacimientos de niñas menores de 15 años cada uno.
Adriana Fuentes, representante de la organización civil Equifonía, subrayó que las víctimas de violación deben tener acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), un derecho que debería garantizarse en cualquier momento de la gestación. No obstante, advirtió que el 70% de las niñas que acuden a servicios médicos en el primer trimestre de embarazo no reciben información ni opción sobre esta posibilidad, lo que refleja una clara omisión de derechos.
Fuentes también denunció que muchas de estas menores son forzadas a tener partos vaginales (eutócicos), lo cual se considera una forma de violencia y, en muchos casos, tortura física y emocional.
En México, el aborto es legal hasta la semana 12 de gestación en 20 estados, incluidos los de mayor incidencia de embarazos en niñas. Chiapas lidera la lista con 831 casos, seguido del Estado de México con 763, Veracruz con 625, Puebla con 565 y Jalisco con 405 casos. Sin embargo, en 12 entidades, el aborto solo está permitido en circunstancias específicas, como en casos de violación, inseminación artificial no consentida, riesgo para la salud de la mujer o malformaciones graves en el feto.
Este grave problema subraya la urgente necesidad de mejorar la protección a niñas y adolescentes, asegurar su acceso a servicios de salud reproductiva y garantizar su derecho a decidir sobre su propio cuerpo y bienestar.






