Poder y Crítica | Redacción | A 26 días de haber asumido oficialmente como director del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO), Rafael Hernández Kotasek sigue sin aparecer en las oficinas que dejara Rodrigo Alcázar Urrutia a quien el gobierno del estado enfermó para poder despedirlo y encubrir su corrupción, ahora los funcionarios de movilidad han lanzado una ‘Alerta Amber’ pues la oficina está al garete y funcionarios de segundo nivel están haciendo ‘su agosto’ ante la ausencia del funcionario.
Kotasek viene de Mérida donde se desempeñó en el Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial y la Agencia de Transporte de Yucatán, donde salió vapuleado acusado de corrupto y saquear la agencia en contubernio con el ex gobernador Mauricio Vila Dosal.
El gobierno morenista dijo que su nombramiento en IMOVEQROO responde a la necesidad de continuar con la modernización del transporte en la entidad, promoviendo un modelo de movilidad incluyente y sostenible, pero hasta ahora ni sus luces, coloquialmente hablando.
Mucho se ha comentado de la ausencia del funcionario que fue nombrado a través de un boletín y no presentado oficialmente por la Gobernadora del estado ante tantos señalamiento de corrupción en un gobierno donde se recalca el compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas, dentro de un «Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo».
Es tan corrupto Kotasek que en sus últimos seis días como titular de la Agencia de Transporte de Yucatán, se despidió autorizando la publicidad en el Va y Ven, sistema de transporte de pasajeros que opera en los municipios de Mérida, Umán, Kanasín, Ucú, Progreso, Valladolid y Tizimín, según el Acuerdo ATY 07/2025 Reglamento General para regular la Publicidad del Sistema Metropolitano de Movilidad Amable y Sostenible Va y Ven, que firmado por el propio Hernández Kotasek se promulgó en el Diario Oficial del Estado de Yucatán (DOEY).
Se trata de un gigantesco negocio porque el Acuerdo ATY 07/2025 establece que se podrá fijar publicidad en cualquier espacio –hasta en el techo– de los autobuses y también en los Centros de Transferencia Modal (Cetram) y, además, fija una onerosa multa de casi $60,000 a quien se tarde en quitar una publicidad.
Además, la ATY prácticamente se convierte en la dueña de los espacios publicitarios de toda la flota de transporte urbano del Va y Ven porque el nuevo reglamento dispone que los concesionarios, como propietarios de los vehículos, deberán dar su consentimiento formal a la ATY para la instalación de publicidad en sus vehículos, deberán permitir el paso al personal que pondrá un anuncio y no podrán modificar ni retirar un anuncio.
El ahora oficialmente llamado Sistema Metropolitano de Movilidad Amable y Sostenible Va y Ven recibió $974 millones como apoyo federal no recuperable del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) que administra el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), en los años 2020, 2022 y 2023.
Según el Fonadin, el Va y Ven acumula una inversión total de 4,387.8 millones de pesos (mdp) en solo esos tres años, de los cuales el 22.2% fueron tres apoyos federales autorizados a fondo perdido por un monto global de 974 mdp. O sea, los restantes 3,413.8 mdp serían créditos de Banobras al gobierno estatal o al sector privado del transporte.
En su reporte, el Fonadin precisa que la cifra de inversión total es la estimada al momento de autorizarse un proyecto y puede cambiar por varios factores.
A Yucatán, detalla el Fonadin, ya se le autorizó tres proyectos para el Va y Ven: de 1,460.7 mdp para la etapa 1 en 2020, de 2,117.1 mdp para la fase 2 en 2022 y de 810 mdp para la ampliación en 2023, con apoyos perdidos de 311, 385 y 278 mdp, respectivamente.
Es pues, Rafael Hernández Kotasek, un hombre que conoce los vericuetos del transporte público, por lo que no dude usted que lo hecho en Mérida lo replique aquí en Quintana Roo, y sobre todo en el proyector del trasporte eléctrico en la zona hotelera, un proyecto fracasó hace un año y que en Mérida se encuentra en crisis.






