Poder y Crítica | Redacción | Cuando la exdiputada suplente de rebote en la XVII Legislatura, Mirella Betesda Díaz Aguilar, perdió su espacio en la actual administración de Solidaridad por corrupta, ya que Estefanía Mercado, nombró a Jesús Chucho Rodríguez Herrera como director del DIF municipal, cuando detectó a tiempo que planeaba una serie de compras y licitaciones a modo para beneficiarse económicamente junto con su pareja Antonio ‘Tony’ Jiménez desde la oficina de Catastro de Puerto Morelos, como lo hizo durante la primera administración morenista en ese municipio, desde esa fecha, deambula como alma en pena en eventos políticos, giras de trabajo de la gobernadora, de visitantes nacionales y logró colarse en las filas de afiliación del vinotinto en el Primer Distrito donde ya no la soportan por su prepotencia y altanería: ‘La Llorona’ le dicen pues se queja con todo mundo que Estefanía y la gobernadora la dejaron fuera del presupuesto.
No se puede olvidar que es “cachirulo’ como regidora suplente cuando pisoteando los principios básicos de la 4T, Díaz Aguilar, mintió para acceder a la planilla electa de Estefanía Mercado, donde, de acuerdo al Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO), fue registrada como parte de la comunidad LGBTTTIQ+ en el segmento de las acciones afirmativas lo que causó revuelo en ese gremio que acusaban que era corrupta, no era lesbiana ni cosa por el estilo.
A donde quiera que se presenta Mirella Díaz la voltean a ver y recuerdan que simuló la compra de insumos para el Covid-19 en 2020, por más de 11 millones de pesos, cifra que corresponde a la de la asignación directa de dos contratos por $3,493,765 y $7,895,904.00 por lo que debido a esto, se le acusó de diversos actos de corrupción y desvío de recursos, así la recuerdan aun que ella se diga damnificada política.
Mirella Díaz creyó que, por no haber participado en el trienio de Roxana Lili, los solidarenses se habrían olvidado de su enriquecimiento ilícito durante la administración donde despachó en el DIF, pues presumía con orgullo que ocuparía un puesto en la burocracia municipal de la actual Alcaldesa, sin embargo, quedo fuera de la contienda, dejando en claro que su nombre es sinónimo de corrupción en el DIF Municipal.
Ahora, que el partido la mando a caminar para afiliar a los neomorenistas o reafirmar se queja del sol, de las condiciones que realiza su trabajo, pues estaba acostumbrada al clima y las comidas en los mejores restaurantes de la Riviera Maya con costo a las arcas municipales.
Ahora desde el 17 de enero que fue nombrada por el Consejo Estatal de Morena Coordinadora del Distrito Federal 01 de Afiliación y Credencialización, la Coordinadora Estatal de los trabajos de afiliación y credencialización, Cristina Batún ya no la soporta por su soberbia y acusan que Mirella Díaz lo que ha ocasionado entre los integrantes de afiliación es divisionismo y encono por sus lamentos y despotricaciones contra quienes no le dieron un trabajo para devengar un sueldo. Ahora se dice protegida de Andy Lopez Beltrán y futura Diputada Federal, mientras sigue caminando como alma en pena, afiliando morenistas descarriados en Villa Otoch Paraíso.







