PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A más de cinco años de su inauguración, la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, sigue sin estar completamente operativa y ha superado los 20 mil millones de dólares en inversión, informó El Financiero.
Bernardo Del Castillo, director ejecutivo de Soteria Consulting, atribuyó el incremento de costos a errores en la planeación, como el uso de planos antiguos diseñados para una zona montañosa de México, lo que dejó a la refinería con equipo inadecuado para su ubicación costera. «Factores como la altitud, la presión y la humedad afectan el proceso de refinado», explicó.
Además, la decisión de construir en un área de manglares ha provocado hundimientos que debilitaron los cimientos, complicando aún más el proyecto. Estos problemas, junto con incendios, disputas legislativas y críticas sobre el impacto ambiental, han convertido a Dos Bocas en uno de los proyectos más controvertidos y costosos del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
La refinería fue inaugurada en 2022, aunque aún no producía combustible en ese momento. Según cifras del gobierno, la inversión inicial fue de 16 mil 816 millones de dólares, con una capacidad proyectada de 340 mil barriles diarios de gasolina y diésel. También generó más de 44 mil empleos directos y 286 mil indirectos, con una participación del 73% de contenido nacional y mano de obra casi totalmente mexicana.
A pesar de estos avances, el costo y los retrasos siguen siendo un desafío para el gobierno, con la refinería convertida en un símbolo de las dificultades de los megaproyectos en el país.






