PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La carretera federal 307, entre Tulum y Playa del Carmen, fue un completo caos debido a la manifestación de taxistas del sindicato «Tiburones del Caribe» de Tulum, que exigían la liberación de su líder sindical, Eliazar Sagrero, acusado de homicidio y tentativa de homicidio.
Horas después de la manifestación, durante la audiencia realizada ante un juez de control en Playa del Carmen, el líder sindical fue vinculado a proceso pero se le establecieron medidas cautelares como el resguardo domiciliario y el uso de brazaletes.
Esta situación fue revelada en un comunicado de la Fiscalía General del Estado.
Los manifestantes bloquearon el paso, impidiendo incluso el tránsito de la Guardia Nacional y otras autoridades. El bloqueo provocó un fuerte embotellamiento, afectando gravemente la movilidad en la zona.
Desde el pasado lunes inició a circular a través de las redes sociales y grupos de WhatsApp, la convocatoria de la movilización que estarían llevando a cabo el gremio transportista.
De acuerdo con los trabajadores del volante, sería a partir de la 11 de la mañana del miércoles cuando se dejaría de prestar el servicio de transporte colectivo en las rutas Tulum-Playa del Carmen, Tulum-Felipe Carrillo Puerto, Tulum-Cobá, así como también a la zona hotelera.
Fue hasta las 11:50 de la mañana cuando se inició la concentración de los vehículos de alquiler a la entrada de la zona arqueológica de Tulum y hasta la 1:00 de la tarde dio comienzo la movilización de los ruleteros para dirigirse a Playa del Carmen.
Los taxistas argumentan que la detención de Eliazar es injusta y responde a intereses políticos que buscan desestabilizar su sindicato. Con pancartas en mano y consignas exigiendo la libertad de su líder, los manifestantes señalaron que esta acción es una muestra de unidad y fuerza frente a lo que consideran una injusticia.
«Estamos aquí para defender nuestros derechos y apoyar a nuestro líder. No podemos permitir que unos pocos intereses políticos afecten a nuestra comunidad»,
Por su parte, la Guardia Nacional se dio a la tarea de escoltarlos con la intención de aligerar el tráfico, pero fue hasta el hotel Dreams Tulum donde prácticamente las unidades particulares y de transporte fueron desviados en sentido contrario hasta buscar algún punto donde pudieran retomar la vía de preferencia.






