PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En las últimas semanas, una intensa ola de calor ha azotado amplias regiones de la India, provocando la muerte de más de 100 personas y afectando a miles de habitantes. Datos del Ministerio de Salud indican que, entre el 1 de marzo y el 18 de junio, 110 personas fallecieron debido a golpes de calor, y se registraron más de 40,000 casos sospechosos de insolación.
El estado de Uttar Pradesh ha sido el más afectado, con 36 muertes registradas, seguido por otros estados del norte como Rajasthan, Bihar y Odisha. En la capital, Nueva Delhi, las temperaturas extremas han sido particularmente severas, alcanzando hasta 51 °C en algunas áreas, lo que ha provocado una demanda récord de electricidad y frecuentes apagones.
Las condiciones climáticas extremas han llevado al cierre de escuelas en varias regiones del norte del país. Ante esta situación, el ministro de Salud, J. P. Nadda, ha ordenado la creación de unidades especiales para olas de calor en los hospitales gubernamentales, con el fin de atender a los pacientes afectados.
El departamento meteorológico de India espera un alivio temporal del calor en los próximos días, aunque advierte que las altas temperaturas podrían regresar. Esta ola de calor es considerada una de las más largas y severas que el país ha experimentado en los últimos años.
El impacto del cambio climático es evidente en India, que ha enfrentado condiciones climáticas extremas en casi el 90% de los días del año pasado, según un informe del Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente. La escasez de agua agrava la situación, afectando a millones de personas en el país más poblado del mundo.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y tomando medidas para mitigar los efectos de esta crisis climática que ha puesto en riesgo la vida y la salud de millones de ciudadanos.






