OPINIÓN

DOBLE MORAL

La Estela de Luz debió costar $400,000,000. Entre corrupción, indolencia, problemas de construcción, corrupción, cuarzos que venían de Brasil, corrupción y despilfarro, terminó costando $700,000,000 más.
Con justa indignación, prácticamente toda la sociedad criticó ese gasto. Una obra que cuesta casi el triple de lo que estaba presupuestado es una obra mal hecha. Punto.
En particular, gente vinculada con las ideas de AMLO fue la que criticó más ácidamente. Los epigmenios, taibos y astilleros fueron muy duros. Para ellos, ese despilfarro representaba la corrupción de Calderón. Pero no era de colores partidistas: yo, que voté por Calderón (y si vuelve a estar en la boleta contra Roberto Madrazo y AMLO, vuelvo a votar por él), critiqué el gasto. Parte de eso son mis impuestos y no me gusta que se los roben y/o los derrochen.
Ya ha pasado algo de tiempo, pero el mal uso del dinero gubernamental sigue. Hagamos mientras algo de matemáticas, para ver si ayudamos a los millones de niños a los que la CNTE ha dejado sin clases:
Supongamos que 100,000 maestros han dejado de dar clases estos días, sobre todo en Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Tabasco. Supongamos que el sueldo promedio de ellos es de $5,000 al mes, o $1,250 a la semana.
Dado que los maestros, empleados del gobierno, son contratados para dar clases y no para otra cosa, el dinero que se les paga se pierde si no dan clases. Así de fácil, así de obvio.
Entonces, una semana que los 100,000 cobren por dar clases y no lo hagan nos cuesta $125,000,000. Si multiplicamos ese resultado por seis semanas llegamos a $750,000,000. No sé cuánto dure este paro, pero sí sabemos que en el 2006 en Oaxaca duró seis meses.
Entonces me pregunto, ¿por qué los mismos epigmenios, taibos y astilleros que critican (con razón) el despilfarro de la Suavicrema de Luz no ven mal que se tire a la basura esa misma cantidad en sueldos para gente que no hace lo que se le contrató para hacer?
Con ese dinero se pueden comprar muchas de las propiedades que Raúl Salinas adquirió con el dinero que nos robó. Con ese dinero se puede ayudar a paliar las necesidades de quienes viven en los estados de origen de los maestros. Con ese dinero se puede contratar a profesionistas desempleados que sí quieran dar clases.
¿Por qué enojarse si el dinero mal empleado por el gobierno va a uno de sus parientes o amigo contratista y no cuando el dinero mal empleado va a aviadores que no hacen su trabajo?
La respuesta es obvia. Porque cuando ves las cosas con ideología militante no piensas claramente. Por eso muchos que criticaban a Fidel Castro por autoritario y represor estaban muy a gusto con Pinochet, y viceversa. Pero no es así, señores. Dictadura es dictadura, con el color que la quieran pintar. Desperdicio de dinero es desperdicio de dinero, sea para el maestro o para el prestanombres. Es dinero de todos que tenía un destino y se fue a otro.
Hay quien dice que la lucha de los maestros es válida y que tienen derecho a manifestarse por lo que creen. De acuerdo: que luchen. Pero que renuncien o estallen una huelga. Porque NO les pagamos de NUESTROS impuestos para que luchen ni para que se expresen en el Zócalo ni para que bloqueen el aeropuerto ni para hablar con los senadores. No. Les pagamos para dar clases.
Y mientras les paguemos por dar clases y no lo hagan, están desperdiciando nuestro dinero.
Igual que en el gobierno de Calderón con la Estela de Luz.

Por: @avestruzeterea



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